Cómo iniciarse en el ciclismo de montaña

El ciclismo es una actividad física, y como tal es importante que no lo hagas de golpe. Si tu idea es empezar a pedalear más allá de tus destinos habituales o de un tour en bicicleta, lo mejor siempre es empezar de a poco para que tu cuerpo se vaya acostumbrando. Si sacás tu bici mountain bike en un trayecto complicado podés cansarte rápido e incluso lastimarte.

Desde Rodado26 queremos ayudarte a que tus salidas en bicicleta sean lo más satisfactorias posibles. Es por eso que vamos a darte algunos consejos para que puedas disfrutar tu primera experiencia haciendo ciclismo de montaña.

Prepará tu mountain bike y comencemos.

Reglas Básica para entrenarte

Como dijimos al principio, el ciclismo es una actividad física que requiere entrenamiento. Así como no podés ir al gimnasio y empezar con las rutinas avanzadas, tampoco podés tomar tu mountain bike y rodar en senderos irregulares durante horas porque es muy probable que te canses. Como siempre, es súmamente importante que lleves un kit básico de herramientas por si hay algún problema con tu mountain bike y suficiente agua o bebida isotónica para hidratarte durante el trayecto.

Salí a pedalear

Al principio, lo conveniente es que salgas con tu mountain bike en intervalos cortos. Una buena manera de comenzar es saliendo en intervalos cortos. Una buena medida es salir de 2 a 4 veces por semanas rodando entre 30 y 60 minutos. Empezar de esta manera va a permitir que tu cuerpo se adapte al esfuerzo que requiere el ciclismo, sobre todo si sos principiante. Manteniendo esta rutina de manera regular va a permitir que entre 2 a 6 semanas estés listo para una salida con más exigencia.

Tratá de salir con compañía

Cuando empieces a salir a la ruta para encontrar espacios ideales para pedalear en tu mountain bike, no es una mala idea que empieces a hacerlo con un grupo de personas. Esto te puede ayudar a aprender las habilidades básicas y las costumbres del ciclismo. Además, pedalear con compañía puede ser más agradable en las primeras salidas. Lo mejor es empezar con recorridos de entre 15 y 30 km a una velocidad promedio de 25 km/h. Podés encontrar grupos para salir en foros de ciclismo o en las carteleras de tiendas de bicicletas.

Añadí intervalos a tu entrenamiento

Después de los primeros 2 a 4 meses siguiendo los puntos mencionados anteriormente, vas a sentir que tu rendimiento en la mountain bike va a haber cambiado significativamente. Para poder potenciar este rendimiento que adquirimos, vamos a tener que aumentar el tiempo de nuestras salidas. En esta segunda instancia, lo mejor es empezar haciendo entre 45 y 75 minutos diarios, 3 a 5 veces por semana. Para que nuestro cuerpo no se acostumbre, podemos incluir algunos intervalos que nos pueden ayudar en nuestras sesiones de entrenamiento:

  • Intervalo 1: Pedaleá durante 6 minutos con un cambio más duro (Plato grande/Piñón pequeño) y después por 4 minutos pasá a un pedaleo de recuperación (Plato medio o pequeño/Piñón grande). Repetilo dos a tres veces en cada sesión de pedaleo.
  • Intervalo 2: Hacé seis intervalos seguidos de 3 minutos pedaleando con el piñón más pequeño con la mayor fuerza posible sin levantarte del asiento y luego hacé otros tres minutos con el piñón grande para aliviar las piernas y normalizar el ritmo cardíaco. Este ejercicio va a mejorar tu cadencia de pedaleo y tu sistema cardiovascular.

Estos pasos están pensados para poder ayudarte a mejorar la fuerza en las piernas y que puedas salir a pedalear con tu mountain bike por kilómetros sin cansarte. Por supuesto, estas son pautas que podemos tener en cuenta si estamos empezando en el mundo del ciclismo de montaña.

Existen muchísimos otros entrenamientos que podés realizar, pero lo más importante de todo es que no dejes de pedalear.