Cómo Evitar el dolor de cuello al andar en bicicleta

Nuestra rutina de todos los días puede ser muy severa con nuestro cuerpo. Tanto la espalda como la zona lumbar son las zonas más afectadas cuando tu trabajo implica estar sentado durante mucho tiempo y los médicos suelen recomendar maneras de que estas molestias no se repitan a futuro. Sin embargo, uno de los dolores más comunes que podés tener como ciclista es en la zona cervical, más concretamente en la zona del cuello.

Esta parte de tu cuerpo es sensible a una mala posición durante un período largo de tiempo, pero eso es apenas un resumen de un problema mayor. Desde Rodado26 queremos ayudarte a que no dejes de pedalear, así que vamos a ayudarte a evitar estos dolores de cuello cuando salgas a andar en tu bicicleta.

Un Rodado correcto

Usar un rodado diferente al que indica tu altura puede ser una de las causas de esta molestia ya que la diferencia entre el asiento y el manubrio va a hacer que cargues de tensión la zona cervical. Es muy importante que uses el tamaño de rodado correcto, prestando principal atención al largo de tu piernas. Sólo con eso vas a poder evitar posibles molestias en el cuello, la espalda, la cadera y las rodillas. En el caso de que quieras comprar una bicicleta de triatlón, tené en cuenta que el cuadro tiene que ser entre 2 y 4 centímetros más chico que el que elegirías para una bicicleta de carrera.

Esto va a evitar que tus brazos no estén tan extendidos y no apliques tanta presión a la zona cervical y los hombros.

Ajustar para evitar molestias

El asiento de tu bicicleta puede ser la clave para solucionar tus dolores de cuello. Como dijimos anteriormente, la posición de tu asiento con relación al manubrio tiene que ser la correcta para que la tensión se distribuya correctamente por tu cuerpo. Para eso tenés que ajustar la relación de distancias entre ellos, colocando la potencia más adelante o atrás y bajar el manubrio hasta que se tus brazos no estés muy extendidos. El asiento tiene que estar colocado correctamente, lo que significa que no tiene que estar muy inclinado para adelante ya que eso va a hacer que vuelques un exceso de peso sobre el manubrio, haciendo que tu cuello y los músculos de los hombros y la zona dorsal se resientan.

Nunca te olvides de elongar

Siempre te recordamos que elongar antes y después de salir en bicicleta es fundamental ya que puede evitar molestias o calambres en los músculos. Y si bien es probable que estires las articulaciones de las piernas, el cuello también necesita un poco de ayuda antes de empezar tu rutina ya que la tensión que genera una postura incorrecta va a sobrecargar el escaleno anterior, el escaleno posterior y el trapecio. Antes de subir a tu rodado recordá calentar unos minutos para no iniciar tu actividad en frío, lo cual puede generar lesiones graves. Uno de los ejercicios que podés realizar son movimientos suaves con el cuello, de atrás hacia adelante y de lado a lado. Hacelos despacio y dentro del rango natural en el cual movés tu cuello.

Otro manera de elongar puede ser inclinar tu cuello haciendo una flexión lateral, de manera que tu oreja derecha se acerque al hombro del mismo lado. Después volvé a hacerlo, esta vez con tu oreja y hombro izquierdo. No te olvides de repetir estas rutinas una vez que terminaste tu salida o rutina de entrenamiento.

Estos son consejos simples que pueden ayudarte a evitar las molestias de cuello durante o después de salir en bicicleta. Tus músculos te lo van a agradecer y tu cuerpo va a poder descansar y recuperarse sin problemas para la próxima salida.