4 bicicletas míticas para entender el ciclismo moderno

Es normal que los fanáticos del automovilismo hablen de modelos clásicos como el Ford Mustang, el Volkswagen Beetle o el Dodge Charger, entre muchos otros. Eso es porque son algunos de los modelos recordados por su diseño y la impronta que dejaron en la historia de los autos. Cualquier disciplina evoluciona con el tiempo y el ciclismo no es la excepción.

Desde Rodado26 queremos contarte cómo evolucionó este deporte y te vamos a mostrar cuatro de las bicicletas que marcaron un antes y después en la historia del ciclismo. Van a faltar muchas, pero creemos que estas resumen a la perfección los cambios tecnológicos que llevaron a las bicicletas que usamos todos los días.

La Bianchi de Fausto Coppi

En la década del ‘50. Fausto Coppi era el ciclista más reconocido y galardonado. Ganó 5 ediciones del Giro d’Italia (1940, 1947, 1949, 1952, 1953) y 2 del Tour de France (1949 y 1952), siendo la primera persona en ganar el Giro y el Tour el mismo año. Además de haber ganado en estos circuitos, se adjudicó el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Ruta (1953) y otras competencias de renombre. Coppi se impuso como el mejor ciclista de su generación de la mano de la marca Bianchi, unión que comenzó en 1949 y seguiría hasta que el italiano se retirara del mundo de las dos ruedas.
Si bien utilizó muchos modelos, uno de los más recordados es el que utilizó en 1953 para coronarse Campeón Mundial de Ciclismo de Ruta. Fabricada en metal y madera, contaba con cambios en el cuadro y lucía trabajos artesanales en las ruedas, los pedales y en el asiento.

La Colnago de Eddy Merckx

En su juventud, Eddy Merckx solía jactarse de ser sumamente rápido arriba de la bicicleta. Y eso quedó demostrado el 25 de octubre de 1972 cuando rompió el récord de la hora en el velódromo Agustín Melgar de la Ciudad de México. “El Canibal” recorrió una distancia de 49.431 km con una bicicleta Colnago con ruedas de 28 radios, potencia de titanio y tubería de acero. El peso del rodado también era revolucionario para la época: tan solo 5,5 kg. Merckx seguiría corriendo con esta marca hasta 1976, pero ninguno de los modelos con los que rodó fueron tan célebres. De hecho, esta legendaria bicicleta está exhibida en Bruselas en la estación “Eddy Merckx” del subterráneo.

La Bottecchia de Greg Lemond

Quienes son aficionados al Tour de France recordarán aquella final de 1986 cuando Greg Lemond le arrebató el primer puesto a Laurent Fignon en la penúltima etapa. El estadounidense logró llevarse la victoria en el circuito francés usando una bicicleta Bottecchia que lo ayudaron a sacar los 50 segundos de diferencia que tenía con Fignon e incluso dejarlo otros 8 segundos detrás. Actualmente está exhibida en el Museo de Historia de la Bicicleta Three Oaks Spokes en el estado de Michigan, Estados Unidos.

La Pinarello Espada de Miguel Induráin

Pinarello es una marca italiana que se especializa en crear diseños únicos que son de las delicias de los ciclistas de competencia desde 1953. A principio de los ‘90 quisieron crear un diseño único, aplicando la tecnología más avanzada hasta el momento. El resultado fue la Pinarello Espada. Su cuerpo de una sola pieza en fibra de carbono fue concebido por ingenieros de la Fórmula 1 y pesaba apenas 7.2 kg. Su forma fue adaptada especialmente para el cuerpo del ciclista que la haría famosa: de su cuadro de una sola pieza se hizo célebre: Miguel Induráin. El español la utilizó el 2 de septiembre de 1994 cuando rompió el Récord de la Hora recorriendo 53.040 km. Si querés verla podés hacerlo en el en el Museo del Deporte de la Academia Rafa Nadal ubicado en Manacor, en la Isla de Mallorca, España.

El futuro del ciclismo está armado sobre estas y muchas otras bicicletas que hicieron historia. Si bien todavía no sabemos cómo serán los modelos que impulsarán a las próximas generaciones, estamos seguros que este deporte no tiene un final escrito.